Cacao fino del Soconusco con tratamiento especial es enviado a Bélgica
Ramón García /CP
Comercializan productores de cacao fino del Soconusco 16 toneladas de producción especializada con tratamiento, la exportación cruzó el Océano Atlántico con dirección a Bélgica, la semilla ha sido fermentada, proceso clave para que se obtenga el chocolate de alta gama.
El Chocolate fino que podría considerarse con aroma europea, pero con origen cien por ciento chiapaneca fue enviado a una de las ciudades más pobladas de Bélgica, Amberes, el producto cumple estrictamente con los estándares de calidad que exige el mercado de especialidades del viejo continente.
En entrevista el director comercial del Centro de Agroecología San Francisco de Asís, Jorge Aguilar Reyna, afirmó que se trata del cuarto embarque del año que realizan los productores, que con este envío suma ya 64 toneladas exportadas en 2026.
Dijo que el cacao que se exporta no es cacao común, sino cacao fermentado, un proceso clave sin el cual no existe el chocolate de alta gama, ya que los productores han dado mejorado sus procesos para llegar a un mercado especializado y obtener mejores utilidades.
“La fermentación es un proceso que contribuye al desarrollo del sabor y la acidez del grano, es esencial para atenuar acidez y hacer surgir el aroma, hasta se ha llegado a decir, que sin fermento no hay chocolate”, explicó.
Explicó que el valor agregado está justamente en ese proceso bioquímico, similar al del vino, donde la pulpa azucarada que envuelve al grano se transforma primero en ácido láctico y luego en ácido acético y con ello la semilla pierde el amargor y genera los precursores de aroma que buscan los chocolateros europeos.
Detalló que, para lograrlo, en los centros de transformación de CASFA se mide cada detalle: grados Brix, pH de la pulpa, temperatura y peso del grano, para que vaya libre de defectos.
“Por ello se llaman cacaos finos o de aroma, y el del Soconusco tiene una alta tradición reconocida desde épocas de la colonia”, subrayó
Mencionó que el cacao soconusquense es considerado uno de los más antiguos y apreciados del mundo y hoy vuelve a posicionarse en el mercado de chocolates de especialidad en Europa, con la denominación de origen orgánico y fermentado.
