ALFIL NEGRO
Oscar Domingo Ballinas Lezama
EL SOBERBIO
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) realizó este domingo una reunión que fue presentada como “informativa” en la cancha del ejido Rosario Ixtal. Sin embargo, para muchos de los asistentes, aquello terminó pareciéndose más a los viejos actos políticos del PRI que a una reunión meramente informativa.
No faltaron los tradicionales acarreados, esos que llegan de distintos ejidos y comunidades, algunos con la ya conocida promesa de la torta y el refresco, mientras los habitantes de la cabecera municipal fueron, al parecer, los menos.
Pero lo que realmente llamó la atención fue que el supuesto encuentro informativo terminó tomando tintes de promoción política en favor de Anán Sandoval López, quien ocupó de manera interina la presidencia municipal durante algunos meses, en sustitución de Rafael Inchong.
Y aquí aparece un tema que sigue sin tener una explicación pública contundente: los cuestionamientos relacionados con la cuenta pública y un presunto faltante superior a los 40 millones de pesos.
La pregunta sigue en el aire: ¿dónde quedaron esos recursos y qué avances existen en las investigaciones?
Sería saludable que la actual administración municipal pusiera las cartas sobre la mesa y diera a conocer públicamente qué ha ocurrido con este asunto, porque cuando se habla de millones de pesos del erario, el silencio solamente alimenta las sospechas y la desconfianza ciudadana.
¿Y LA CANDIDATURA?
Por si fuera poco, existe otro ingrediente que podría complicar las aspiraciones de Anán.
Durante su visita a la Villa de las Hortensias, hace aproximadamente dos meses, el gobernador Eduardo Ramírez habría dejado claro que, para la próxima elección municipal, Morena deberá considerar a una mujer como candidata.
Si esa directriz se mantiene, el escenario para Anán podría cambiar radicalmente.
El exalcalde habría dejado atrás la camiseta del PT para buscar nuevos horizontes políticos dentro de Morena, pero ahora podría encontrarse con una circunstancia que lo obligaría a jugar otra carta: impulsar a su esposa, la maestra Juanita Gálvez Morales.
Y precisamente ahí apareció otra señal política que difícilmente pasó desapercibida.
El diputado Mario Guillén Guillén, presidente de la Jucopo, reconoció públicamente el trabajo de la maestra Juanita y pidió a los cacahotecos no perderla de vista, destacándola como una mujer de izquierda y cercana a la Cuarta Transformación.
¿Fue solamente un reconocimiento?
En política, pocas palabras son inocentes y muchas señales tienen destinatario.
Además, cada vez cobra mayor fuerza la versión de que Mario Guillén buscaría una candidatura a una diputación federal en 2027, por lo que sus movimientos políticos tampoco pueden pasar inadvertidos.
Así las cosas, mientras algunos ya se sienten con la candidatura en la bolsa, otros empiezan a mover sus piezas discretamente.
Porque en política, como dice el viejo refrán, del plato a la boca se cae la sopa.
Y más cuando quienes aspiran a gobernar comienzan a olvidar que la humildad también es una virtud política.
La soberbia, tarde o temprano, suele cobrar factura.
Al tiempo.
