Clase Política
Antonio Zavaleta
Beca universal cubre una deuda histórica en Chiapas
El anuncio de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo desde Tapachula tiene una carga simbólica que va mucho más allá de los 2 mil 500 pesos mensuales. Al universalizar la Beca Gertrudis Bocanegra para cada universitario de Chiapas, el gobierno federal está transfiriendo recursos y poniendo el dedo sobre la llaga de una desigualdad estructural que ha condenado a generaciones enteras en el sureste mexicano.
Conviene leer la medida en clave política, pero sobre todo en clave de justicia territorial. Chiapas ha sido históricamente la entidad con los peores indicadores educativos del país.
En sexenios pasados registró una menor cobertura en educación superior, mayor deserción por motivos económicos y una brecha indígena-urbana que ninguna administración había cerrado realmente. Las becas universales son un regalo clientelar y son una nivelación mínima del piso de oportunidades que el centralismo mexicano mantuvo inclinado durante décadas.
El formato del anuncio también habla del estilo Claudia Sheinbaum mediante un acto masivo en una secundaria pública, entrega simultánea de la Beca Rita Cetina para nivel básico, y un discurso que une los dos extremos del sistema educativo.
Es una coreografía que busca anclar el discurso de la Cuarta Transformación en hechos concretos, justo cuando algunos sectores empiezan a preguntarse por los resultados del segundo piso del obradorismo.
Hay una cascada de cuestionamientos a favor y contraproducentes en torno a los apoyos educativos para el sureste mexicano. La primera es fiscal tras universalizar una beca en el estado más pobre del país implica una erogación multimillonaria que deberá especificarse con transparencia en el presupuesto.
La segunda es pedagógica ante una transferencia monetaria, por sí sola, no retiene estudiantes si las universidades carecen de infraestructura, planta docente suficiente o pertinencia cultural.
La tercera es política. La gira presidencial, arropada por presidentes municipales y funcionarios de la 4T, ocurre en un momento donde la gobernabilidad en el norte del país sigue siendo frágil; la presencia del Estado debe medirse no solo en becas sino en seguridad, movilidad y acceso a la justicia para esas mismas comunidades.
En el caso de Chiapas, ha sido laboratorio de programas sociales durante sexenios, pero pocas veces había recibido una promesa de cobertura total en educación superior.
Si el anuncio se cumple sin simulaciones y se acompaña de inversión educativa integral, la Beca Gertrudis Bocanegra podría convertirse en el parteaguas que el discurso oficial tanto invoca. Si se queda solo en el titular del día, engrosará la larga lista de iniciativas que empiezan con bombo y terminan devoradas por la burocracia y la opacidad.
La presidenta eligió Chiapas para inaugurar sus recorridos de supervisión de programas sociales. Es el espejo donde se reflejará, sin maquillaje, si el discurso de la transformación logra traducirse en movilidad, permanencia de las becas, calidad educativa y generación de empleos para los próximos egresados.
NEXOS Y CONTEXTOS
Propone Freddy Escobar reforma de austeridad republicana*
Desde la máxima tribuna del pueblo chiapaneco, el diputado Freddy Escobar Sánchez, presidente de la Comisión de Asuntos de la Frontera Sur, presentó una iniciativa de reforma constitucional que busca blindar los recursos públicos mediante candados de austeridad aplicables tanto al Congreso del Estado como a los ayuntamientos municipales y los órganos electorales.
La propuesta, que modifica diversas disposiciones de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Chiapas, establece como primer eje que el presupuesto anual del Poder Legislativo local no podrá exceder el 0.70 por ciento del Presupuesto de Egresos del Estado.
Al fundamentar su iniciativa, Escobar Sánchez fue contundente: “Los recursos públicos son sagrados. Cada peso que ahorramos es un peso que puede destinarse a programas sociales, a infraestructura y a acciones que mejoren la calidad de vida de nuestro pueblo. La austeridad no es un eslogan; es una herramienta para generar bienestar y hacer justicia social”.
La reforma también alcanza la integración de los cabildos. De aprobarse, los ayuntamientos municipales no podrán exceder de más de 15 regidurías, lo que, según el legislador, representará un ahorro presupuestal significativo que será redirigido a obras y acciones de beneficio común.
En Cacahoatán, mujeres denuncian violencia de género, indiferencia y carrazon con el cierre de la clínica de salud municipal
En plena crisis del ayuntamiento de Cacahoatán, la Clínica de salud municipal- permanece cerrada. Esta situación ha dejado sin control prenatal, revisión ginecológica y atención en planificación familiar a cientos de madres de familia, ante la falta de personal despedido por venganza política del propio municipe tachado de corrupto.
Las quejas por falta de atención médica han aumentado un 300%, elevando el riesgo de cáncer cervicouterino no detectado a tiempo, enfermedades de transmisión sexual sin tratar y embarazos sin seguimiento.
Muchas mujeres se ven obligadas a buscar ayuda en clínicas del municipio vecino de Tuxtla Chico, enfrentando costos y traslados que no pueden solventar.
Este abandono se da en plena alerta de género por violencia contra las mujeres, el cierre de servicios públicos esenciales, el aumento de inseguridad, la proliferación de bares y venta de alcohol, y graves problemas de recolección de basura y contaminación en Cacahoatán.
La administración del inoperante alcalde Víctor Saldaña acumula denuncias por corrupción, nepotismo, tráfico de influencias, obras inconclusas, despidos injustificados y laudos caídos, mientras utiliza a las mujeres solo para eventos políticos y acarreos.
Ante la próxima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por la Costa de Chiapas, las mujeres de Cacahoatán alzan la voz. En entrevista exigen atención médica inmediata, brigadas de salud y primeros auxilios. Manifiestan que la administración del inepto alcalde Cacahoateco, no debe seguir fomentando la simulación ni la indiferencia que tanto daño le ha causado al tejido social.

