Industria gastronómica de Tapachula opera con alto porcentaje de mano de obra extranjera
This content is protected against AI scraping.
Ramón García /CP
En la industria gastronómica de Tapachula la mano de obra migrante se ha convertido en un factor clave, esa movilidad ha transformado la plantilla laboral del sector restaurantero en esta ciudad de la Frontera sur de Mexico, de acuerdo con estimaciones en los restaurantes seis de cada diez empleados son personas provenientes de Centro y Sudamérica.
En entrevista Enrique Leonardo Tzoc Tucux, representante de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), en el Soconusco en los últimos años se han registrado importantes cambios en esa industria, la contratación de personal se ha modificado, aunque la oferta laboral se ha incrementado en poco porcentaje la demanda de espacios laborales han sido ocupado por migrantes.
El entrevistado refirió que en la actualidad la fuerza laboral proviene de Honduras, El Salvador, Guatemala, Cuba, Venezuela y Haití, quienes han encontrado en el sector restaurantero una oportunidad laboral, una forma de trabajo para obtener ingresos y subsanar sus necesidades básicas de sus familias luego de migrar a Mexico en busca de llegar a los Estados Unidos.
Dijo que se tiene una estimación de un 60 por ciento de personal migrante y el resto un 40 por ciento de personas locales, cuya dinámica cambió con el éxodo de migrantes, cuando anteriormente teníamos una plantilla de 80 por ciento de locales y 20 por ciento de fuera, indicó.
Señaló que la llegada de trabajadores migrantes representa un reto para los empresarios, ya que muchos llegan sin experiencia en el sector y con condiciones culturales muy distintas, por lo que se debe poner atención en cursos de atención al cliente.
“Desafortunadamente vienen sin una experiencia ni son mano de obra calificado, porque de su lugar de origen no tiene tanta influencia ni experiencia del tema de atención al cliente, pero les abrimos las puertas con la intención de que conozcan, crezcan en el ámbito de la zona porque cada zona es diferente, y de capacitarlos”, abundó.
Puntualizó que el sector restaurantero mantiene puertas abiertas para que las personas migrantes sigan creciendo y fortaleciéndose, al encontrar en los restaurantes una oportunidad para generar ingresos y estabilizar su situación.
Sin embargo, señaló que en la actualidad la industria restaurantera de la región no vive su mejor momento, hay una situación difícil porque hay una marcada baja de afluencia de visitantes procedentes de Guatemala que históricamente durante fines de semana, días feriados y en general estos llegaban a la región convirtiéndose en consumidores de este tipo de negocio, pero en la actualidad el flujo ha sido mucho menor por distintos temas.
