Señala IP que registros bancarios frenan acceso a créditos del programa impulso NAFIN+Chiapas
Ramón García /CP
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar ofreció créditos sin aval y sin garantía para impulsar a las pequeñas y medianas empresas, con garantía liquida del estado y bolsa de 500 mdp los empresarios que buscan acceder a este se topan con requisitos bancarios que frenan el acceso al financiamiento, indicó en entrevista Abel Ruiz Méndez presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).
Expuso que de quien afirman es una persona muy bien intencionada, ama Tapachula y quiere ver el desarrollo apoyando a la iniciativa privada pero desafortunadamente la Nacional Financiera no se ha puesto de acuerdo con las instituciones bancaria y allí se genera un cuello de botella e impiden el acceso a los créditos al establecer trabas, indicó.
Explicó que el discurso oficial habla de crédito sin aval, sin garantía, con todas las facilidades, sin embargo, al llegar al banco de primer nivel, los empresarios deben cumplir con todas las políticas de crédito de cada institución.
Dijo que, para montos mayores a 100 mil pesos, las instituciones exigen todos los requisitos financieros pese a que el gobierno ofrece garantía líquida, ya que les piden propiedades y garantías de como puedan cubrir los pagos.
“El discurso es una cosa y la realidad es otra, ya que se vio la ilusión de los productores, agricultores y empresarios, pero llegan a la banca y se encuentran una sorpresa y regresan desilusionados”, lamentó.
Recordó que el gobernador ofreció una bolsa inicial de 500 millones de pesos para distribuir entre los empresarios, pero gran parte del recurso sigue sin ejercerse.
“Ese dinero todavía está ahí, no se han cubierto los créditos porque a veces, por un adeudo chiquito con Comisión Federal de Electricidad, el SAT o cualquier tienda comercial, ya te afecta para el crédito”, comentó.
Mientras tanto, puntualizó que los empresarios siguen enfrentando un cuello de botella: la garantía líquida del estado no basta para que la banca flexibilice sus requisitos, y el financiamiento prometido no llega a los negocios.
