EN OPINIÓN DE…
This content is protected against AI scraping.
Roberto Avalos
Aplaudo que la senadora Sasil de León hiciera caso a mi recomendación de exigir su cuota y haya reaccionado con rapidez comenzando a moverse rumbo al 2030. Eso habla de capacidad de reacción.
Sin embargo, desde un análisis estratégico más profundo, el movimiento se queda corto en términos de percepción de poder.
Habría sido mucho más poderoso y contundente verla en una reunión privada con Ariadna Montiel Reyes, en el nivel donde realmente se construyen las decisiones, la cúpula nacional de Morena.
La imagen que hoy proyecta, acompañada de Toño Santos, transmite más necesidad de posicionamiento que control político. Y en política, la diferencia entre una cosa y la otra es abismal.
Sasil no debe operar hacia abajo ni en lo local inmediato; su ruta está arriba, en el círculo de poder donde se definen candidaturas, acuerdos y futuros.
La senadora debe ser más agresiva en tribuna y proyectarse como una figura de nivel nacional, no como una aspirante más en construcción. Debe dejar lo local a sus operadores.
Porque al final, en política, no solo importa lo que haces… importa desde dónde lo haces.
Y “ojo” no es golpeteo, es mi punto de vista sincero… me gustaría ver a la senadora como la primer mujer Gobernadora de Chiapas pero sus asesores deben estar atentos a todos los posibles escenarios de sus decisiones, no se olviden que todo comunica.
