Clínica Santa Sofía de Tuxtla Gutiérrez un rastro de negligencia, dolor y total impunidad
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Paco Gurguha/ Imagen de la Noticia
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. – En un hecho que ha estremecido a la sociedad chiapaneca, la clínica Santa Sofía, propiedad del polémico Dr. Jesús Lizárraga, ha vuelto a quedar en el ojo del huracán tras el reciente fallecimiento de Jaqueline González. Este caso ha abierto las puertas a un torrente de denuncias y quejas por presuntas negligencias médicas, revelando un oscuro pasado marcado por la impunidad y la falta de acción por parte de las autoridades competentes.
Las quejas y demandas penales contra la clínica Santa Sofía y el Dr. Lizárraga no son nuevas. Ya desde antes del 2020, el hospital arrastraba un historial de presuntas irregularidades. Un caso estremecedor publicado en ese mismo año, da cuenta de la muerte de una joven paciente a causa de una negligencia médica.
Según el desgarrador testimonio de la hermana de la víctima, la joven acudió a la clínica con dolor abdominal y fue sometida a una operación de vesícula de emergencia por el Dr. Lizárraga, sin que se le realizaran los estudios previos necesarios. Tras la intervención, la paciente presentó complicaciones y, a pesar de los desesperados intentos de su familia por buscar ayuda médica, falleció desangrada.
”Mi hermanita murió desangrada… pedí la necropsia de ley; cuyos resultados me acaban de entregar y dice que ella murió por desgarre de hígado provocado por proceso quirúrgico,” relata la familiar en su denuncia, la cual circuló en redes sociales y medios locales en aquel entonces. ¡EXIJO JUSTICIA!, concluía el post.
A pesar de estas graves denuncias y demandas penales, la clínica Santa Sofía continuó operando de manera impune. Nunca se ordenó una clausura definitiva del hospital, y la Fiscalía del Estado de Chiapas no detuvo a los presuntos responsables, permitiendo que el Dr. Lizárraga gozara de total libertad.
Se especula que el Dr. Lizárraga, quien fuera funcionario cercano del ex gobernador de Chiapas Juan Sabines Guerrero, habría utilizado sus presuntas influencias políticas para evitar la acción de la justicia y mantener su clínica en funcionamiento. Esta situación ha generado una ola de indignación y sospechas sobre un presunto pacto de impunidad que habría protegido al médico y a su hospital durante años.
El caso Jaqueline González: Un nuevo capítulo de horror
El reciente fallecimiento de Jaqueline González en la clínica Santa Sofía ha reavivado el dolor y la indignación de las víctimas y sus familias. Este caso ha puesto de relieve la persistencia de las negligencias médicas en el hospital y la aparente complicidad de las autoridades, quienes habrían permitido que el Dr. Lizárraga siguiera operando a pesar de los numerosos señalamientos en su contra.
Ante esta grave situación, activistas feministas y defensores de derechos humanos exigen a las autoridades del estado de Chiapas que se realice una investigación exhaustiva e imparcial sobre los presuntos casos de negligencia médica en la clínica Santa Sofía. Demandan que el Dr. Jesús Lizárraga y todos los responsables sean llevados ante la justicia y que se ponga fin a la impunidad que ha reinado en este hospital durante años.
”Es inaceptable que una clínica con un historial de muertes y negligencias siga operando impunemente,” denunciaron en redes sociales.
“Exigimos justicia para Jaqueline González y para todas las víctimas del Dr. Lizárraga.

