A FUEGO LENTO

0
WhatsApp Image 2026-04-07 at 8.24.11 PM

This content is protected against AI scraping.

Alberto Ramos García

Chiapas ante el espejo de la ética pública y el humanismo

La entrevista a Ana Laura Romero Basurto, secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno.

En tiempos donde la desconfianza hacia las instituciones ha sido una constante, escuchar un discurso centrado en la ética, la transparencia y el servicio público con sentido humano no es menor.

La reciente entrevista en Foro de Opinión a Ana Laura Romero Basurto ofrece precisamente eso, una ventana a un esfuerzo institucional que busca reconstruir la confianza desde sus cimientos.

En una época donde la ciudadanía ya no se conforma con discursos, sino que exige resultados, claridad y decencia en el ejercicio del poder, escuchar a una funcionaria hablar de honestidad, legalidad y servicio público con convicción genuina no es un detalle menor, es una señal política.

Eso fue lo que dejó la entrevista concedida la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno del Estado de Chiapas, durante su participación en Foro de Opinión: la imagen de una servidora pública que no se limita en administrar un despacho, sino que parece entender la función pública como una responsabilidad ética frente a la sociedad.

No se trata únicamente de cifras, auditorías o procedimientos administrativos, lo que subyace en sus palabras es una visión de gobierno que pretende reconciliarse con la ciudadanía, bajo el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, el combate a la corrupción no se plantea como una consigna retórica, sino como una política transversal que toca infraestructura, educación, salud y, sobre todo, la cultura institucional.

La trayectoria pública de Ana Laura Romero Basurto se inscribe en una nueva generación de mujeres con capacidad técnica, presencia política y una visión integral del servicio público. Hoy encabeza una de las áreas más sensibles de cualquier administración, la que tiene la responsabilidad de vigilar que el gobierno actúe con integridad, transparencia y apego a la ley.

Hablar de Ana Laura Romero Basurto implica reconocer una trayectoria construida desde la disciplina, la preparación y el compromiso con el servicio público. Con más de una década de experiencia en distintos niveles de gobierno, su perfil combina formación técnica, sensibilidad social y una clara convicción ética. No es casual que hoy encabece una de las áreas más delicadas de la administración, la anticorrupción

Su paso por instancias federales y estatales le ha permitido comprender las complejidades del aparato público, pero también, como ella misma lo expresó en la entrevista, conocer el dolor que provoca ver a Chiapas en rezagos históricos.

Esa dualidad entre conocimiento técnico y compromiso emocional es, quizá, uno de los rasgos más valiosos de su liderazgo.

No se trata de una tarea menor, pues desde la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, su labor atraviesa buena parte del funcionamiento del aparato estatal: desde la revisión administrativa, fiscalización, control interno, prevención de malas prácticas, atención a denuncias, seguimiento de observaciones hasta el fortalecimiento de una cultura institucional basada en la legalidad.

Más allá de las atribuciones formales, lo que llamó la atención en su intervención fue su manera de traducir los temas técnicos en consecuencias humanas; porque cuando Ana Laura Romero habla de corrupción, no lo hace únicamente desde el lenguaje de los expedientes o las auditorías.

Habla de lo que ocurre cuando el dinero público se desvía y se refleja en hospitales mal construidos, caminos deficientes, aulas precarias, presupuestos alterados y oportunidades arrebatadas a quienes más necesitan del Estado.

Uno de los puntos más contundentes de la entrevista es el reconocimiento de una verdad incómoda, durante años se normalizaron prácticas indebidas: la “mordida”, el “diezmo”, la opacidad… dejaron de ser excepciones para convertirse en rutina. Cambiar esa inercia no es sencillo. Implica no sólo sancionar, sino transformar mentalidades.

En este sentido, la estrategia planteada desde la Secretaría apuesta por la prevención, la colaboración y la vigilancia ciudadana. La alianza con colegios profesionales, la implementación de plataformas de denuncia y la creación de mecanismos de protección para denunciantes son pasos concretos hacia un modelo más participativo.

El mensaje claro enviado es que el servidor público no hace favores, cumple obligaciones.

Este cambio de narrativa es esencial para reconstruir el vínculo entre gobierno y sociedad.

Resulta particularmente significativo el énfasis que Ana Laura precisó en la rendición de cuentas. Pasar de los últimos lugares a nivel nacional en cuenta pública a aspirar a los primeros diez no es sólo un objetivo administrativo, es una declaración de dignidad institucional.

La transparencia, en este contexto, deja de ser un requisito burocrático y se convierte en un acto ético. Implica reconocer errores, corregirlos y, sobre todo, rendir cuentas con honestidad. En palabras de la propia secretaria, se trata de “poner cada cosa en su lugar”, un principio simple pero profundamente transformador.

Quizá el momento más revelador de la conversación no está en los datos, sino en las historias: niños que regresan a la escuela, ciudadanos que vuelven a transitar con seguridad, personas que aprenden a leer y escribir. Ahí es donde la política pública adquiere rostro humano.

El testimonio de Romero Basurto deja ver que el servicio público, cuando se ejerce con convicción, trasciende lo administrativo y se convierte en una forma de servicio a la vida misma. La idea de trabajar “para la conciencia”, como lo ha expresado el propio gobernador, remite a una ética interior que difícilmente puede simularse.

Nos leemos mañana. Dios mediante , y recuerden : Los focos rojos en la economía mexicana están encendidos por el repunte de la inflación y que llegó al 4.63 por ciento anual en la primera quincena de marzo.

Compartir la nota:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Sol del Soconusco